Aprender a cocinar pasta, una experiencia en tu viaje a Roma

Un cocinero profesional, un ático de ensueño y muchas ganas de pasarlo bien

Uno de los mayores atractivos de Roma es encontrarse con un mercado en plena calle. Algo tan cotidiano para los mediterráneos se convierte en toda una experiencia para turistas americanos y japoneses (por poner solo un par de ejemplos) que muy a gusto pagan varias decenas de dólares por hacer aquí la compra y luego aprender a cocinar pasta en el centro de Roma y en un entorno de lujo.

Fotos los viajes de carol mercados de roma

Como lo lees. En Roma conozco a  David Sgueglia della Marra, publicista convertido en cocinero que te lleva al mercado y con quien puedes aprender a cocinar pasta y diferentes platos italianos con los productos adquiridos en Campo dei Fiori, el mercado más céntrico y conocido de Roma. David ofrece diferentes precios en función de la experiencia que prefieras: mañana o noche, con o sin ruta turística a los alrededores o solo clase de cocina con degustación. El chupinazo lo pone comer lo elaborado con tus propias manos bajo su supervisión en un ático del centro histórico de Roma. ¿Es o no es una buena manera de vender nuestras sanas costumbres y las bondades de la dieta mediterránea? Si me lo permites, deja que te diga que para mí la gastronomía es una de las maneras más exquisitas de conocer un territorio y con esta actividad se puede presentar ante ti una Roma nueva y excitante.

Esta tendencia está al alza en Italia y uno de sus puntos fuertes es vender el estilo de vida italiano basado en su bien inmaterial que es la gastronomía: pasta y pizza elaborados con productos frescos y de calidad. Productos, cómo no, adquiridos en el mercados. Fácil, divertido y delicioso.

El placer de comprar en el mercado

En Roma hay unos 120 mercados de barrio, lugares donde se mantiene la buena costumbre de darse los buenos días, pararse a conversar o mirarse a los ojos. Cada barrio tiene su ágora así que si callejeas la ciudad te toparás con más de uno, y sorprende que en la calle, junto a los puestos de flores, ropa o artículos de segunda mano, estén las pescaderías y las carnicerías. Así es al menos donde yo vivo. Al igual que la misma ciudad de Roma, los mercados son un tanto caóticos pero lejos de suponer un agravio les da un toque de autenticidad: cajas apiladas, tenderetes al tuntún, telas colgadas para proteger el género, furgonetas en doble fila…, todo parece guardar un calculado desorden.

Mercado Casalbertone 2

Quien piense que aquí solo se come pizza y pasta se equivoca. Puedo decir que los romanos, y por extensión los italianos, son los reyes de las frutas y las verduras. Todo lo verde se come, ya sea crudo o cocinado. De hecho llama la atención la cantidad de usos que dan a la verdura de hoja: hay varios tipos de acelga, de lechuga, de col, de coliflor…, se come el tallo de las alcachofas y las hojas del brócoli. Además, en las fruterías se venden bolsitas con la verdura cortada y lista para el minsetrone por 1€. Y después de pagar el verdulero siempre te obsequia con un manojo de hierbas aromáticas (perejil, ápio, menta, romero y basilisco).

Alcachofas

La reina del mercado

Si hay un producto estrella en la gastronomía romana ese es sin duda la alcachofa. Hay distintas variedades y en general son más grandes que las españolas y con las hojas tirando a morado. Están riquísimas pero se venden a precio de oro. La media es comprar diez alcachofas por 4’50 €, pero he llegado a verlas a 8 € las diez alcachofas, y si las compras sueltas pueden llegar a costar un euro la unidad. Sí, una alcachofa, 1€.

Mercado en la calle

Mercado en la calle

Bruna cultiva las suyas. Ella y su hijo vienen cada martes y sábado a las seis de la mañana a plantar el puesto en Casal Bertone y traen las verduras directamente de su huerta. Al comprar las alcachofas me enseña a limpiarlas para preparar el plato más famoso de la gastronomía local: ‘alcachofas a la romana‘. En este video nos explica cómo las hace, aunque no es lo más complicado de la receta. Mira:

Confieso que he intentado sin éxito limpiar las alcachofas como ella. Aun así no voy a tirar la toalla porque lo cierto es que con menta y ajo quedan riquísimas.

Este mercado tal y como os lo he enseñado tiene los meses contados. Siguiendo una normativa europea los mercados de Roma deberán trasladarse a cubierto. Ni a Bruna ni a su hijo les gusta la idea de abandonar este trozo de calle. Dicen que los mercados abiertos son una seña de identidad de la ciudad y un atractivo para los turistas. Yo también creo que con esta actuación se acabaría con uno de los encantos que tiene perderse por las calles romanas.

 

Qué opinas ¿perdería parte de su personalidad Roma sin tantos mercados al aire libre? Y ¿te atreves con las alcachofas a la romana de Bruna?

  • Cande Sánchez Olmos
    Responder

    Qué ricas la alcachofas, a mí me apetece comérmelas crudas, con limón. Qué buena pinta todo y qué ganas de comer tanto verde, con lo que a mí me gusta!

    • Carolina Selles
      Responder

      Pues sí Cande y conociéndote cada vez que voy al mercado, que está puesto todos los días, me acuerdo de ti. Para que te hagas una idea de lo ‘verduleros’ que son aquí (en el buen sentido de la palabra), en los restaurantes a la hora de comer suele haber un bufé amplísimo de verduras cocinadas de todas maneras: al horno, asadas, hervidas, al vapor o crudas. Un espectáculo que se traslada del mercado al bar.
      Me alegro de que te guste.

  • beaponce
    Responder

    1. Cada vez que te leo me entran más gAnas de volver a Roma
    2. Las alcachofas son mi verdura favorita! Probare la nueva receta.
    3. M opongo a que la UE acabe con los mercados callejeros. Ni en Italia, ni en España. Q jarta estoy!
    4. Espero con ansia más cuentos de Roma. ;))

    • Carolina Selles
      Responder

      Jolín Bea, cómo me alegro de alegrarte con mis cosas. Las alcachofas a mí me pirran y aquí las cocinan genial. Imagina que yo solo has había comido asadas y en paella, alguna vez fritas pero así no me gustan tanto (demasiado aceitosas, a veces incluso quemadas, para mi gusto). Y por lo de la normativa, estoy igual. Pero como la UE ha desembolsado mucha pasta para estas actuaciones pues se harán, porque hay mucho pastel que repartir y esto es Italia, prima hermana de España.

  • Rafa
    Responder

    Buaf!… Gracias.
    Es una puerta abierta a algo muy fresco. Y no lo digo por la verdura.

    • Carolina Selles
      Responder

      Gracias Rafa. Celebro que te guste. La verdad es que toparse con cualquiera de estos mercados diarios es una gozada, además de un espectáculo. Y en primavera aun más.

  • Xavier Borràs
    Responder

    Calorinaaaaaaa! Yo quiero alcachofas y berenjenas y apios y pizzas y cervezas por un tubo. Quiero ir a la Roma que tan bien pintas. Te dejo a los niños en casa y me piro a voltear con la mujer. A ver si me hace un pelín de caso, joer!.

    • Carolina Selles
      Responder

      Si quieres te preparo una actividad con niños o te busco una niñera y nos vamos los cuatro a carretear.

  • Pedro Hernández Jiménez
    Responder

    Me encantan las alcachofas que he probado en Roma, a la romana y a la judía, precisamente en el barrio judío, junto al Pórtico de Octavia en un restaurante encantador.

  • Inma Rs
    Responder

    Hola Carol ¿sabes de algun cocinero como David en Nápoles o Sorrento? Gracias

    • Carolina Sellés
      Responder

      Lo siento Inma, pero no. Si recabo alguno con buenas opiniones en Internet te lo hago saber. Un saludo

      • Inma RS
        Responder

        Gracias Carolina, si vuelvo a Roma seguiré de cerca tu blog.
        De momento tomo nota de tus recomendaciones para Nápoles, creo que me serán útiles. Muchas gracias por poner en común tus experiencias. Un saludo.

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