Qué ver en Tívoli. Villa d’Este

El nombre de Tívoli me trae muchas recuerdos de juventud. Era la única discoteca que había en mi pueblo, La Romana, un lugar que nada tiene que ver con emperadores ni con el Imperio, a excepción de una calzada romana que pasaba por allí y que no he tenido el gusto de ver. Todavía. Este local tampoco tiene relación alguna con la historia que voy a contar, pero lo pongo aquí para que veas cómo nos la juega esto de las coincidencias históricas. En la discoteca Tívoli disfruté de mis primeras fiestas, también fue testigo de mis primeros besos. Y el lugar del que te voy a hablar, a casi 2.000 kilómetros de distancia y muchos siglos antes, también fue escenario de fiestas memorables y de historias de amor prohibidas.

Entrada a Villa d'Este, Tívoli

Entrada a Villa d’Este, Tívoli

Villa d’Este, Tívoli

Tívoli está a unos 30 kilómetros al este de Roma y por su orografía siempre fue un lugar muy codiciado. A orillas del río Aniene, y a los pies de los montes Tiburtinos, la ciudad era un punto estratégico en el control del paso mercancías por el centro de Italia y gozaba de una temperatura muy fresca y agradable en los meses de más calor. A todo esto hay que añadir sus yacimientos de agua rica en sulfatos, origen de placenteras termas. Así que ya desde la antigüedad grandes emperadores la eligieron para ubicar su ‘casita’ de verano. Así lo hizo, por ejemplo, Adriano.

Estancia en Villa d'Este

Estancia en Villa d’Este

Hipólito d’Este, nieto de Alejandro VI de Borgia

Para ello corramos varios siglos atrás. En concreto nos situamos a mediados del 1500. Después de un largo periplo por media Italia y parte del extranjero, y de no haber conseguido el ansiado sillón papal aun empleándose a fondo, y eso que se empleó a fondo, el Cardenal Hipólito II d’Este es nombrado Gobernador de Tívoli. Hipólito d’Este era hijo de Alfonso I duque de Ferrara y de Lucrecia Borgia, por lo tanto nieto de Alejandro VI y sobrino de César de Borgia. Una estirpe insuperable a la hora de aprender el camino más corto para llegar a Papa. Pero no fue posible.

Como decía, Hipólito d’Este viene a Tivoli como gobernador. No es que el título le entusiasmase horrores, al fin y al cabo para alguien que había vivido en Hungría, Francia y media Italia no parecía ser un destino muy codiciado. Sin embargo aquí, a parte de ejercer sus funciones diplomáticas para los Estados Pontificios, Hipólito podía disfrutar de lo que más le gustaba, esto es la caza, las fiestas, el arte y la arqueología. Y cumplió su papel a la perfección.

Fotos Tivoli Villa d'Este Jardines

Lo digo por la fabulosa Villa d’Este que se construyó. Todo un ejemplo de espacio renacentista con espléndidos jardines y lujosas salas decoradas con frescos. Desde luego la situación de la casa es inmejorable. Ubicada en lo alto de una ladera tiene una perspectiva de todo el valle. Y en primer término, desde el balcón principal, se expanden los jardines del cardenal y las cataratas. Hay muchas fuentes y el agua se oye desde cada rincón. En este sentido me recordó a un carmen árabe, como los de Granada. La diferencia es que mientras en los cármenes la belleza se lleva de una manera más íntima y menos ostentosa, en esta casa la demostración de poder se palpa desde la misma entrada.

Fotos de Tivoli Villa d'Este Cascada

 

Fotos Tivoli Villa d'Este 100 fuentes

Las cien fuentes

Parece que Hipólito II d’Este no fue un político muy honesto. De hecho hoy ocuparía un lugar destacado en la prensa por casos de corrupción y líos amorosos. D’Este estuvo relacionado sentimentalmente con dos mujeres y fue en esta villa de Tívoli donde celebró sus amoríos con fiestas de todo tipo no muy acordes con lo que hoy asociamos al título de cardenal. Además nunca escatimó en gastos. Bueno en una cosa sí que ahorró…

Fotos Tivoli Villa d'Este Jardines 2

Saqueó Villa Adriana

Motivado por su pasión por la arqueología pasó mucho tiempo en Villa Adriana, los restos arqueológicos de la villa del emperador Adriano. Entre otras cosas allí se dedicó a clasificar y seleccionar lo que más le gustaba. Parece que Hipólito d’Este quiso ahorrar en materiales para su casa, así que cogió mármol de esta villa histórica y numerosas estatuas para decorar su palacio de verano. Tampoco podemos culparle, ya que era una práctica bastante extendida en la época.

Tips viajeros

La entrada a villa d’Este vale 8 euros. Es una actividad ideal para hacerla en familia ya que los niños pueden correr libremente por los jardines.

A Tívoli se llega en bus desde Roma, vale 2 euros con 20 céntimos, o en coche, evidentemente. Si optas por el bus tendrás que ir hasta la estación de metro Ponte Mammolo y coger la línea de Cotral que va a Tívoli. El viaje dura 1 hora y es bastante incómodo porque el bus se pone hasta los topes y probablemente irás de pie.

Otra manera de llegar es en tren desde la estación de Tiburtina, Roma. Pero te deja a unos 5 kilómetros de Villa d’Este, por lo que luego tendrás que subir a un autobús CAT, unos de color naranja que pasan cerca de la estación de tren y que te dejan casi en la puerta de Villa d’Este. El billete de este bus cuesta 1 euro.

¿Has estado en Villa d’Este? ¿Qué te parecen sus jardines?

 

  • Adrián
    Responder

    Me lo apunto para una escapada, porque la verdad tiene muy buena pinta Tívoli, en Italia hay muchos pueblecitos por descubrir y todos tienen su encanto!

    • Carolina Sellés
      Responder

      Cierto Adrián, como tengo la fortuna de ser viajera y vivir ahora en Roma, iré apuntando escapadas viajeras interesantes para hacer en esta parte del mundo. Celebro que te haya gustado. Saludos

  • Patri
    Responder

    ¡Menuda villa! ¿A quién no le gustaría vivir allí? Precioso relato, como siempre, descubriéndonos rinconcitos secretos de Italia.
    P.D. A mí Tívoli me suena a parque de atracciones, donde iba de pequeña en la Costa del Sol jajaja
    Abrazo de la cosmopolilla

    • Carolina Sellés
      Responder

      No tenía ni idea Patri de que había un parque de atracciones con este nombre. Para mí era la discoteca de mi juventud… Pues sí, Italia da para mucho. Lo que pasa es que al final nos quedamos con los grandes nombres. Por otro lado cómo no. Roma da para mucho y lo mejor es no hacer planes muy cerrados. Así igual te dejas un día de más y puedes visitar Tivoli, que tiene mucho encanto. Además está Villa Adriana, la villa de verano del emperador Adriano. Muy pronto más sobre este lugar fantástico.

  • Maruxaina Ysumochila
    Responder

    No conocía Tívoli y no tengo ni idea de porqué pero a mí me suena a heladería …jajaja
    Qué buena escapada,apuntada para cuando vuelva a Roma!!
    Es un lugar precioso y me encanta cómo lo cuentas 🙂
    Un saludo viajera!!

    • Carolina Sellés
      Responder

      Gracias Maruxaina. Por lo que estoy viendo Tívoli fue un nombre muy recurrente para espacios de diferente índole de nuestra juventud. Pues te adelanto que aquí está también Villa Adriana, la villa de verano más grande que se construyó un emperador y es un tesoro de la arqueología. El próximo post va de ella. Espero que te guste igual que este. Saludos desde Roma.

  • Aurin
    Responder

    Pues a mi Tivoli también me recuerda a un parque de atracciones de Marbella y a una cafetería de mi ciudad 🙂
    Yo sí estuve en Villa d´Este y tuve la suertaza de encontrarme con que ese día no funcionaban las fuentes. Pero vamos, que hasta sin agua me encantó. Está claro que tengo que repetir para verlo en condiciones.
    Y en cuanto a Villa Adriana, también lo conozco y la verdad que me dejó emocionada.
    ¡Qué suerte que ahora estás en Roma! Tienes ocho millones de cosas para ver 🙂 🙂

    • Carolina Sellés
      Responder

      Hola Aurin con muuuucho retraso. Se me había pasado por completo este comentario. No me imagino Villa d’Este sin que funcionen sus fuentes, la verdad es que el sonido del agua es muy relajante, aunque como bien dices tiene mucho que ver y disfrutar. Los frescos del palacio son impresionantes y todo el jardín una maravilla. Gracias y perdona de nuevo

  • Marga
    Responder

    No conozco Tívoli pero me encanta lo que veo atreves de tus fotos
    Saludo
    Marga

    • Carolina Sellés
      Responder

      Pues si estás en Roma tienes que visitar este lugar. Tiene muchos atractivos y es muy tranquilo.

  • Antonia
    Responder

    Wow. Una pasada de ciudad. Una pena no haberme acercado ninguna de las veces que he estado en Roma. Veo por aquí http://www.walkingo.com/route.php?city=234 que tiene una buena cantidad de atractivos turísticos. ¿A cuánto está exactamente de Roma? ¿Se puede llegar fácilmente en transporte público?

    • Carolina Sellés
      Responder

      Hola Antonia. Es un destino muy recomendable y tal y en el post doy todos los detalles para llegar hasta allí en transporte público. Te lo recomiendo para la próxima vez que vayas a Roma, no te defraudará. Gracias

  • marie
    Responder

    ¿Cuanto se tarda en recorrer la Villa d’este?¿Y la villa adriana? ¿Has estado en Parco Villa Gregoriana? ¿Es posible visitar las tres villas en un mismo día, o es demasiado?

    • Carolina Sellés
      Responder

      Yo hice Villa d’Este y Villa Adriana el mismo día y fui justita de tiempo. También es verdad que depende de tu medio de transporte. Si vas en coche propio o de alquiler, quizás sí te dé tiempo a ver las tres. Si haces como yo y vas en transporte público, es más complicado.

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