20 Cosas que ver y hacer en Roma en 4 días [GRATIS]

Quizás tengas en mente que Roma no es un destino low cost. Bien, pues no te equivocas.

Puede que la carestía de muchos servicios y actividades sea la consecuencia a pagar por tratarse de una de las ciudades más turísticas de Europa. Aun así la ciudad ofrece un montón de alternativas para disfrutar gastando poquísimo o, mejor aun, sin desembolsar un solo euro. Porque todo lo que tienes que invertir en arte, lo puedes tener a tu alcance simplemente dando un paseo. Y si no me crees, aquí van 20 planes gratis en Roma. Toma nota.

1. Disfrutar de los más de 200 mercados de calle que hay.

El más famoso de ellos es Campo dei Fiori y por su ubicación estoy convencida de que te lo encontrarás en alguno de tus paseos. Verás productos de temporada, podrás degustar algo de la gastronomía romana, comprar algún souvenir a muy buen precio o disfrutar de los puestos de flores que le dan nombre.

En el centro de la plaza está la estatua de Giordano Bruno, a este filósofo del s. XVI le salió muy caro decir que la tierra no era plana. Ocupa el lugar donde le quemó la Inquisición por tener unos pensamientos tan atrevidos.

2. Sorprenderte con la perspectiva de Borromini.

Está en el Palacio Spada, a dos pasos de Campo, y la verás sin tener que abrir tu billetera. Entra al patio del edificio y dirígete a un gran ventanal situado a la izquierda, es el de la biblioteca. A través del cristal verás que hay un pequeño pasillo formado por columnas con una estatua al fondo. Atención, porque aquí nada es lo que parece. Aunque creas que es muy profunda, en realidad la columnata no supera los ocho metros y si pudieras colocarte junto a la estatua te sorprenderías al comprobar que te llega más o menos a la cintura.

3. Pasear por plazas entre fuentes barrocas únicas y obeliscos milenarios.

Esta frase podría definir perfectamente Plaza Navona, pero son muchas las plazas en la ciudad construidas entre los siglos XVII y XVIII con mero fin estético: Plaza Farnese, Fontana di Trevi, Plaza del Popolo, Plaza de la Rotonda…

Durante el Barroco los Papas decidieron que todos los espacios públicos deberían tener una armonía visual, y así convirtieron esta ciudad en uno de los museos al abierto más grandes del mundo.

Por si no bastaba con el trabajo de artistas como Borromini, Bernini o Bramante, trasladaron los obeliscos que estaban entre las ruinas romanas para adornarlas, unos obeliscos que habían sido traídos cientos de años atrás desde el mismísimo Egipto. Eso sí, en el extremo más alto de cada uno colocaron una cruz o una paloma con un ramito de olivo en la boca, que para algo fue la iglesia quien se encargó de la decoración 😉

 

4. Disfrutar de un picnic en una de sus fantásticas villas.

Aprovechar al máximo los espacios verdes de la ciudad es una de las actividades favoritas de los romanos. Las villas históricas poseen amplios jardines y muchos de ellos, como Villa Ada, Villa Pamphili o Villa Borghese, son públicos.

Así que si quieres tomar un respiro en lo único que tendrás que invertir es en un refresco y un trozo de pizza o un tramezzino (sandwich), entonces estarás listo para tumbarte en la hierba y abandonarte a los pensamientos que te evoca Roma. Puede que te encuentres también con algún concierto gratuito.

5. Beber agua en cualquiera de sus refrescantes fuentes.

Te sorprenderá la cantidad de fuentes con el agua brotando todo el día que hay en Roma. Así que no te gastes en este líquido más que lo estrictamente necesario, que para mí es la primera botella para ir rellenándola después. ¡Ah! Y si quieres beber directamente del grifo, observa o pregunta cómo se hace, porque beber de i nassudi (se llaman así por su forma de nariz) tiene truco.

6. Pasar una tarde jugando al ajedrez bajo la sombra de una higuera.

Pues sí, has leído bien. Si te gusta el ajedrez hay un rincón en la ciudad donde un grupo de parroquianos juegan todos los días, mañana y tarde. Solo interrumpen la partida si llueve. Los encontrarás en la Plaza del Fico (higuera), frente a un bar que lleva el mismo nombre. A mí me fascina este rincón porque, pese a estar muy cerca de Plaza Navona (atestada de turistas), es como salir a la plaza de un pequeño pueblo. En verano el perfume de los higos frescos recorre todos sus rincones.

7. Museos Vaticanos gratis el último domingo de mes.

Atención porque este es un truco que muy pocos turistas conocen. Eso sí, si coincide con tu visita, ve con tiempo. Se trata de unos de los museos más visitados de Roma y normalmente hay mucha gente haciendo cola para entrar, así que este día todavía más. En este vídeo te doy las claves para tu visita. ¡Ah! Y cada primer domingo de mes, la mayoría de museos de la ciudad también tienen la entrada libre. En realidad este tip debería ser solo para los residentes, pero me ha pasado ir a los museos Capitolilnos sin tener la residencia y poder visitarlos gratis. Así que como otras muchas cosas en Italia, la aplicación de esta norma es bastante laxa.

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Sala de la Inmaculada Concepción

 

8. Perderse entre callejuelas de los barrios de Monti o Trastevere. Pues sí, porque además del Coliseo o el Vaticano, las callejuelas medievales con sus calzadas adoquinadas forman parte de la imagen que todos tenemos de Roma. Estos que te menciono son dos de los barrios con más personalidad, y donde estoy segura de que disfrutarás caminando sin rumbo fijo entre sus callejones. Trastevere es una zona de restaurantes, bares de copas y mucho ambiente nocturno, Monti es algo más bohemio. En Monti encontrarás artesanos, jóvenes diseñadores y vinotecas y cafés con encanto. Hay además un mercado vintage todos los fines de semana.

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Monti

 

9. Ver El Moisés. Y ya que estás en el barrio de Monti, no lo abandones sin pasar por San Pietro in Vincoli y ver El Moisés, una de las obras más admiradas de Miguel Ángel. Todavía me sorprende que sea uno de esos lugares poco frecuentado por turistas y más aún, que el hecho de deleitarte con esta obra de arte sea completamente gratis. Bueno, si quieres ver iluminada la estatua del maestro deberás invertir un euro, así es en muchas iglesias romanas.

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10. Abandonarse a la grandiosidad del Panteón. Y ya que hablamos de monumentos, hay pocas cosas comparables a las sensaciones que provoca poner un pie en El Panteón de Agripa. Con casi 2.000 años, se levanta majestuoso en el centro de la Roma medieval y es irremediable que te preguntes cómo es posible que se mantenga así uno de los monumentos más fascinantes de la Antigüedad. ¿Te has fijado en el monolito? Bingo, también tiene una cruz.

Fotos de El Panteón de Agripa. Los Viajes de Carol. Roma

 

11. Pasear entre los foros imperiales para acabar rendido ante el Coliseo. Sin duda estos monumentos son es unos de los must have de Roma, lugares que verás sí o sí. Como te comenté en este post y en este vídeo de consejos para visitar el Coliseo, lo mejor es hacerte con la entrada para visitar estas ruinas y meterte de lleno en la historia de la ciudad que dio pie a la cultura occidental. Pero desde luego, ver todos estos restos arqueológicos desde el exterior, paseando tranquilamente al atardecer, es comparable a pocas cosas. Mi consejo es que acabes la caminata en el Coliseo antes de que se ponga el sol. Si no te molestan mucho las decenas de vendedores ambulantes, te llevarás un momento imborrable con todos los ladrillos del anfiteatro teñidos de rojo.

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12. Ir tras la pista de Caravaggio. Caravaggio está considerado como el pintor trágico o maldito, el se que atrevió a romper con los cánones de la belleza perfecta y angelical para plasmar sobre sus lienzos las expresiones duras y realistas de santos martirizados. Para ello usaba vagabundos como modelos. Sus madonas y matronas también se caracterizan por poseer una belleza terrenal. Para dar un mayor dramatismo a sus composiciones, Caravaggio solía pintar a la luz de las velas y está considerado como uno de los precursores del tenebrismo. Si te emocionan sus cuadros tanto como a mí, prueba con esta ruta que te propongo. Se trata de una serie de iglesias en el centro de Roma con cuadros de este artista sublime, solo tienes que prestar atención a sus horarios. Iglesia Santa Maria del Popolo: La conversión de San Pablo y La Crucifixión de San Pedro; Iglesia de San Agustín: La Madona del Loreto (o Madona de los Peregrinos); Iglesia de San Luis de los Franceses: La Vocación de San Mateo, el Martirio de San Mateo y San Mateo y el Ángel. Obras dignas de las mejores pinacotecas y que puedes disfrutar totalmente gratis en Roma.

La vocación de San Mateo
La vocación de San Mateo

13. Disfrutar de un concierto de música barroca en Iglesia del Jesús Nuevo. Puedes participar en esta actividad cada tarde a las 17:30, así que se convierte en un break ideal si te pilla por el centro y necesitas un descanso. Mientras suena un concierto barroco, una voz en off te cuenta la historia de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los jesuitas y de este templo. Colócate frente el altar del santo español y verás cómo durante la locución, el lienzo que cuenta la vida de San Ignacio se pliega para descubrir su estatua hecha de plata, oro y lapislázuli. Casi nada. Si después de esto te queda capacidad para la sorpresa, no dejes de admirar los frescos de este templo.

14. Pasear a orillas del río Tíber mientras escuchas su rumor. Me encantan las ciudades con río y si además te prometen atardeceres como éste, con la imponente cúpula de San Pedro al fondo, pues entonces mi pasión por ellas pasa a ser incondicional.

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Atardecer desde el Tíber en verano

15. Regresar siempre a Roma con tu amor gracias a la Fontana di Trevi. Advierto que esto que te voy a contar no es muy ortodoxo y nunca lo he visto hacer, pero es la tradición más antigua relacionada con la Fontana di Trevi. Más incluso que la de tirar una moneda por encima del hombro, que surgió a raíz de una película. Bueno, como esto va de no gastarte dinero, te cuento que antiguamente las parejas de enamorados pasaban siempre por esta fuente. La costumbre decía que chica tenía que dar de beber un vaso de agua de la fuente a su amado. El vaso después se rompía tirándolo en alto. Solo así estarían juntos hasta el infinito y más allá y siempre, siempre, volverían a Roma. Yo no probaría esto por dos cosas: uno, por salubridad, y dos, por la bronca que te puedes llevar de los impertérritos policías que vigilan el lugar día y noche.

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Fontana di Trevi

 

16. Conoce el secreto de Roma. Si subes a la colina del Aventino, no muy lejos del Circo Máximo, acércate a la Plaza de los Caballeros de la Orden de Malta. Tendrás una visión impactante. Pero para ello deberás asomarte a la mirilla de una gran puerta de forja; se descubrirá ante ti una de las perspectivas más fascinantes de la cúpula de San Pedro.

Foto AngMokio, creative commons
Foto AngMokio, creative commons

 

17. Recorre la historia del cristianismo a través de sus reliquias. Roma es una ciudad de peregrinación y es aquí donde puedes encontrar las reliquias más interesantes del cristianismo como son algunos de los clavos de la cruz de Cristo o espinas de su corona en la Iglesia de Jerusalem de la Santa Cruz, la Escalera Santa en San Juan de Letrán o un trozo del pesebre del niño Jesús en Santa Maria la Maggiore. Hay muchos más pero estos que te relato son estrictamente gratis. De nada. 🙂

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Escalera Santa

 

18. Divertirte con la obra de del artista Fausto delle Chiaie. Esta actividad te arrancará más de una sonrisa y también alguna que otra reflexión. Cada día puedes encontrar a Fausto a Delle Chiaie y su colección junto al Ara Pacis (en este post te doy todas las claves del lugar). La calle es su galería y está encantado de mostrarte su arte, pequeñas piezas que narran con grandes dosis de ironía y sarcasmo la Roma que le ha tocado vivir. Nadie se libra de la crítica y si contribuyes con una donación, Fausto te regalará un pequeño cartón con uno de sus diseños. Hace más de veinte años que existe este particular museo al aire libre en Roma, ciudad considerada por antonomasia como un ‘Museo a cielo abierto’.

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Artista Fausto Delle Chiaie junto al Ara Pacis

 

19. Pasear por Via Margutta cuando se transforma en una galería de arte. Es una de las calles con más encanto de Roma y también de las más tranquilas, y eso que está a un paso de Plaza del Popolo y de Plaza de España. Históricamente aquí han vivido muchos artistas, muestra de ello son las galerías que todavía permanecen en ella. Sin embargo, para el primer fin de semana de mayo y el segundo de octubre (coincidiendo con nuestro puente de la Hispanidad), la asociación 100 Pittori saca todas sus obras a la calle. Es el momento ideal para pasear entre los cientos de lienzos y esculturas, hablar con los artistas y, con lo que llevas ahorrado gracias a este post, de comprar alguna obra. Las hay desde 30€. 😉 Apunte cinéfilo: en el número 51 de esta calle vivía el periodista que enamoró a la princesa en Vacaciones en Roma.

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Via Margutta durante el evento ‘100 Pittori’

20. Disfrutar de un atardecer de película. ¿Sabes aquello de las siete colinas de Roma? Bien pues no sé cuántas serán en realidad, pero lo que sí sé es que se revelan como el lugar ideal para disfrutar de una puesta de sol irrepetible. Si vas con buena compañía, mejor que mejor.

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Atardecer desde El Jardín de los Naranjos, colina del Aventino

 

Hay muchos más que 20 planes gratis en Roma, de hecho ésta ha sido solo una primera selección así que estoy abierta a tus propuestas. La verdad es que esta ciudad tiene la capacidad de sorprenderte a cada esquina, así que el plan más económico, y que más te satisfará, es caminarla. Cada rincón, iglesia, callejón o fachada tienen mil historias y otras tantas fotos. Olvidaba comentarte que uno de los planes más reveladores para mí, y también gratis, es hablar con la gente cuando tengo ocasión y me puedo hacer entender porque siempre me descubren algún aspecto que no tenía contemplado. No dejes de intentarlo.

 

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